PROYECTO DE COOPERACIÓN 2025
NUEVA ECONOMÍA PARA LA ALDEA DEL SIGLO XXI
Para la ejecución del proyecto de cooperación "La Nueva Economía de la Aldea del siglo XXI", el GAL del Oriente de Asturias (ADRIOA) cuenta con una ayuda aprobada para la aplicación de la intervención 7119 “LEADER” en el marco del Plan Estratégico de la Política Agraria Común de España, para el periodo 2023-2027 en el Principado de Asturias (Línea 7119_3)

DESCRIPCIÓN Y OBJETIVOS DEL PROYECTO
La aldea tiene dos historias escritas y otra por escribir. La primera historia es la preindustrial que abarca un larguísimo periodo de la historia de la humanidad que se inicia con la Revolución Neolítica y termina con la con la consolidación de la Revolución Industrial en el siglo XX. La segunda historia es la contemporánea, la de la aldea del presente, afectada e influida —para lo bueno y lo malo—por la perspectiva urbano-industrial. Y la tercera historia, la que no está escrita, es la del futuro y la que trataremos de definir e impulsar con este proyecto de cooperación que, en definitiva, aspira a sentar las bases para la aldea del porvenir.
El objetivo general del proyecto está centrado en consolidar una nueva actividad económica y ecológica en aldeas rurales a través del intercambio de experiencias, innovación social, sostenibilidad agroecológica y dinamización comunitaria, que contribuya a afrontar la lucha contra el abandono rural y/o el despoblamiento.
Para ello se han seleccionado siete aldeas de Asturias, Galicia y País Vasco en las que están teniendo lugar procesos locales de transición, acontecimientos y desarrollo de ideas que van en la línea de la Nueva Economía para la Aldea (NEA) y de las áreas de trabajo que esta abarca: Sistema Agroecológico Local, Sistema energético Local, Sistema Local de Empresas, Comunidad intergeneracional, Nuevas tecnologías y Cultura del territorio.
La idea del proyecto es que esas aldeas pioneras se encuentren entre sí para, por una parte, explicar sus experiencias y, por otra, difundirlas y sentar las bases para que surjan más iniciativas similares en otras aldeas a partir de sus buenas prácticas. A través de la colaboración entre ocho aldeas de tres comunidades autónomas, se genera una red interterritorial que permite contrastar, validar y adaptar soluciones en materia de agroecología, energía, vivienda, servicios sociales, emprendimiento, cultura y digitalización.
El proyecto representa una contribución estratégica al desarrollo rural mediante un enfoque innovador basado en la transferencia de conocimiento interterritorial, intergeneracional e interdisciplinar. Lejos de proponer una simple acumulación de buenas prácticas, este proyecto plantea la articulación de un sistema colaborativo de aprendizaje colectivo, orientado a la generación de soluciones adaptadas a los desafíos actuales del medio rural.
El proyecto se desarrollará a través de cuatro encuentros organizados por los GDR participantes, en el que se puedan presentar las iniciativas y proyectos desarrollados en cada una de las aldeas y su entorno y que tengan vinculación con cada una de las seis áreas de trabajo identificadas en el proyecto, y que darán como resultado un informe final público con conclusiones y recomendaciones. Además, se realizará una página web que aglutine todas las actividades que se desarrollarán en cada pueblo.
Participantes en el proyecto:
GDR Oriente de Asturias (Promotor y Coordinador): aldeas de Asiegu y Porrúa
GDR Comarca de la Sidra (Asturias): aldea de Peón a través de CTIC.
GDR Narcea Muniellos (Asturias): aldea de Moal.
GDR Costa da Morte (A Coruña): aldea de O Couto.
GDR Asociación Monteval: aldea de Infesta.
Asociación Tolomendi (Gipuzkoa): pueblo de Orexa.
GDR gallegos y representantes vascos visitan Asturias para impulsar una alianza interregional por la Nueva Economía de la Aldea del Siglo XXI
Durante tres intensas jornadas, una delegación compuesta por miembros de los Grupos de Desarrollo Rural de Galicia: Costa Da Morte y Monteval y la asociación de Desarrollo Rural de Tolosaldea, se desplazaron a Asturias, para conjuntamente con los Grupos de Desarrollo Rural, del Oriente de Asturias, Comarca de la Sidra y Alto Narcea Muniellos, han recorrido diversos puntos estratégicos de la comarca oriental asturiana (Llanes y Cabrales), así como del occidente (Moal), como parte de las acciones contempladas dentro del proyecto de cooperación LEADER "Nueva Economía del Siglo XXI". La visita tuvo como objetivo fortalecer la cooperación interregional y conocer de primera mano proyectos locales inspiradores en materia de sostenibilidad, innovación rural y transformación económica.
Las localidades de Llanes, Cabrales (Asiegu) y Moal fueron los escenarios principales de esta experiencia de intercambio. En cada parada, los participantes exploraron ejemplos reales de cómo los territorios rurales pueden adaptarse a los retos del presente sin perder su identidad ni sus raíces.
Una ruta con visión de futuro.
La primera jornada comenzó en Llanes, donde las autoridades locales y actores del tejido empresarial presentaron iniciativas ligadas al turismo sostenible, la economía azul y el patrimonio cultural, como palanca de desarrollo. La agenda incluyó visitas a iniciativas subvencionadas a través del LEADER y espacios colaborativos como la Asociación Cultural Llacín, que apuestan por la innovación social en el medio rural.
El segundo día de la visita, tuvo lugar en Cabrales, tierra de montaña, tradición ganadera y ejemplo de cómo un producto con denominación de origen —el queso Cabrales— puede integrarse en un modelo de economía circular. Los participantes conocieron proyectos de transformación agroalimentaria con base local, gestionados por jóvenes emprendedores que están dinamizando el entorno rural sin desarraigarse, todo de la mano de representantes de la Asociación de Asiegu.
La última parada fue en Moal, una pequeña aldea que se ha convertido en símbolo de la regeneración rural en el suroccidente asturiano. Allí se compartieron experiencias sobre digitalización de pueblos, gobernanza participativa y nuevas formas de vida rural que apuestan por el retorno de población joven. La comunidad local mostró cómo es posible combinar tradición, conservación y tecnología para construir un modelo de vida más equilibrado.
Presentación del proyecto de cooperación interterritorial "Nueva Economía de la Aldea del Siglo XXI".
El punto culminante de la visita fue la presentación oficial del proyecto de cooperación LEADER “Nueva Economía de la Aldea del Siglo XXI”, celebrada en el Centro Cultural Llacín (Porrúa-Llanes), con la participación de representantes de los tres territorios que forman parte del proyecto. Durante el acto se expuso la necesidad de construir una nueva visión económica que no solo se base en los indicadores tradicionales, sino que incorpore valores como la sostenibilidad, la justicia territorial, la resiliencia y la innovación social.
Se habló de la necesidad de esta creación de alianza interregional entre Galicia, el País Vasco y Asturias, centrada en el intercambio de buenas prácticas, el impulso de proyectos piloto conjuntos y el fomento de redes colaborativas entre comunidades rurales que afrontan desafíos comunes.
En dicha presentación, no faltó la representación institucional, con la participación del Ayuntamiento de Llanes, de la mano de su Alcalde, Enrique Riestra y representantes del Principado de Asturias, en este caso de la Directora General de Agricultura, Agroindustria y Desarrollo Rural, Begoña López Fernández.
En las intervenciones, se expusieron los objetivos comunes de esta acción, resaltando la necesidad de adaptar las economías regionales a las exigencias del siglo XXI, basadas en principios de sostenibilidad y justicia social.
El evento se enmarca dentro del proyecto de cooperación LEADER "Nueva Economía de la Aldea del Siglo XXI", un espacio de encuentro para las regiones del norte de España que buscan generar un modelo económico sostenible y digital, en el que la cooperación entre territorios es clave para la construcción de un futuro común.
Una apuesta por la cooperación territorial.
Tanto los organizadores como los asistentes coincidieron en que este encuentro de trabajo, no solo permitió conocer proyectos locales inspiradores, sino que también sirvió para tejer lazos de cooperación entre regiones que comparten raíces culturales, geográficas y económicas.
"Asturias nos ha mostrado que otro modelo es posible: uno que pone a las personas y a los territorios en el centro, que no renuncia a la modernidad, pero tampoco al arraigo", declaró uno de los representantes vascos al cierre de la jornada.
Desde los GDR participantes se valoró especialmente este encuentro y se reafirmó el compromiso de seguir generando espacios de diálogo, aprendizaje mútuo y acción conjunta entre territorios que apuestan por una economía más humana, verde y justa, destacando el valor de fortalecer los lazos entre comunidades vecinas, asegurando que la colaboración es fundamental para afrontar los retos globales y avanzar hacia una economía más equitativa y respetuosa con el medio ambiente.
La visita a Asturias ha sido un paso más en el proceso de creación de una red de trabajo conjunto que, a través de la innovación y la sostenibilidad, quiere liderar el cambio hacia una nueva economía inclusiva, resiliente y conectada con la realidad del siglo XXI.
NOTICIAS:
📰 El Correo Gallego (digital)
📰 La Voz de Galicia (digital)
📰 La Voz de Galicia (papel)
📰 Bergantiños (papel)
📰 Barbanza-Muros-Noia (papel)
Visita al CTIC RuralTech en Peón: Innovación que impulsa el territorio.
El pasado viernes 17 de julio de 2026, se visitaron las instalaciones del CETIC RuralTech en Peón. Una jornada de trabajo enmarcada dentro del proyecto de cooperación "Nueva Economía de la Aldea del Siglo XXI", que nos ha permitido conocer de primera mano cómo la tecnología aplicada al medio rural está abriendo nuevas oportunidades para nuestros municipios.
El momento más destacado de la visita ha sido la demostración de simuladores avanzados, herramientas que permiten formar, experimentar y planificar proyectos con una precisión extraordinaria. Desde entornos virtuales para capacitación hasta simulaciones de procesos productivos, estas soluciones muestran el potencial real de la innovación para transformar el territorio.
Seguimos apostando por una Asturias que combina tradición y futuro, con proyectos que conectan a nuestras comunidades con la tecnología más puntera. RuralTech no es el mañana: es el presente que ya estamos construyendo.
Enlace a la noticia en la página web: www.aldeasiglo21
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Tolosaaldea acoge unas jornadas de trabajo para compartir experiencias y avanzar hacia una nueva economía rural
Representantes de Asturias, Galicia y País Vasco, participaron, del 16 al 18 de septiembre, en una visita de trabajo a Tolosa y distintos municipios de Tolosaldea en el marco del proyecto de cooperación «Una Nueva Economía para la Aldea del Siglo XXI».
Del 16 al 18 de septiembre, Tolosaldea acogió unas jornadas de trabajo concebidas como un espacio de encuentro, aprendizaje e intercambio de experiencias entre territorios rurales. La iniciativa, desarrollada en el marco del proyecto de cooperación «Una Nueva Economía para la Aldea del Siglo XXI», reunió a representantes de los territorios participantes, procedentes de Asturias y Galicia con agentes y representantes de distintos municipios y entidades de la comarca.
En este sentido, Tolomendi, como entidad de desarrollo rural y socio del proyecto, ha ejercido de anfitriona y dinamizadora de este encuentro, contando con la colaboración de los ayuntamientos y entidades locales que han abierto sus puertas a las delegaciones participantes.
El programa ha permitido conocer de primera mano proyectos vinculados a la actividad agraria y ganadera, la gestión comunal y forestal, la producción y comercialización de alimentos locales, la energía, el patrimonio, la cultura y la participación comunitaria, mostrando diferentes iniciativas que forman parte de las estrategias de desarrollo de los municipios de Tolosaldea.
- Un primer acercamiento a Tolosa
Las jornadas comenzaron el miércoles 16 de septiembre con la recepción institucional de las delegaciones en el Ayuntamiento de Tolosa, donde se ofreció una primera visión general de la comarca y de sus principales características.
Posteriormente, las personas participantes realizaron una visita introductoria a algunos espacios representativos de Tolosa, entre ellos los Mercados de Tolosa, con una aproximación a la actividad comercial y a los productos locales.
La primera jornada concluyó con una cena de bienvenida en una sociedad cultural y gastronómica, concebida como un espacio informal para favorecer el conocimiento mutuo y el intercambio entre las personas participantes.
- Amezketa: paisaje, producción y gestión comunal
El jueves 17 de septiembre, la visita se trasladó a Amezketa, donde el Ayuntamiento presentó la estrategia de desarrollo local del municipio y el papel que desempeñan los recursos naturales, la actividad agraria y la implicación comunitaria.
Durante la mañana se visitaron diferentes experiencias, entre ellas el Espacio Pello Zabala, una explotación ganadera de carne de potro ecológico, en Uxue Artola, y San Martín, desde donde se explicó la gestión de los pastos de la Mancomunidad de Enirio-Aralar y el programa municipal de pastos.
La jornada permitió conocer también iniciativas de transformación y comercialización de productos locales, acompañadas de un almuerzo elaborado con productos procedentes de explotaciones del propio municipio y su entorno.
- Altzo: historia, patrimonio y cultura
La siguiente parada fue Altzo, donde las personas participantes conocieron diferentes proyectos vinculados a la recuperación y puesta en valor del patrimonio local.
La visita comenzó en el Ostatu de Altzo con la presentación del proyecto de recuperación de la «Herriko Ostatu», para continuar posteriormente con la recepción en el Ayuntamiento y la explicación de iniciativas desarrolladas en el municipio en torno a la historia, la cultura y el patrimonio.
Uno de los elementos centrales de esta visita fue la figura de Joan Joakin Eleizegi Arteaga, conocido como Altzoko Handia o el Gigante de Altzo, cuya historia forma parte de la identidad y del patrimonio cultural del municipio.
- Orexa: una estrategia integral de desarrollo rural
La tarde estuvo dedicada a Orexa, municipio que permitió conocer un modelo en el que diferentes iniciativas económicas, sociales y energéticas se articulan dentro de una misma estrategia de desarrollo local.
Durante la visita se conocieron proyectos como la Cooperativa Oihan Txiki, la Comunidad Energética de Orexa y un establecimiento hostelero del municipio.
El recorrido permitió reflexionar sobre la posibilidad de desarrollar de manera coordinada proyectos relacionados con la economía local, la energía, los servicios y la actividad comunitaria, desde una visión compartida de territorio.
La jornada concluyó con una cena conjunta en el Ostatu de Orexa, favoreciendo nuevamente el intercambio de experiencias y la identificación de posibles ámbitos de colaboración.
- Agroalimentación, tejido asociativo y cooperación
La última jornada, celebrada el viernes 18 de septiembre, estuvo centrada en diferentes iniciativas vinculadas al sector agroalimentario, el tejido asociativo y la cooperación como elementos fundamentales para el desarrollo de la comarca y de los territorios rurales.
La delegación visitó la Asociación de Propietarios Forestalistas de Gipuzkoa y la Asociación de la Alubia de Tolosa, conociendo experiencias relacionadas con la producción, la gestión de los recursos y la valorización de los productos locales.
Estas visitas sirvieron para poner en común diferentes formas de impulsar la actividad económica y social en el medio rural y para analizar experiencias que puedan ser trasladadas o adaptadas a otros territorios.
- Presentación del libro del proyecto y clausura
Como cierre conceptual de las jornadas, se presentó, en Orexa, el libro del proyecto de cooperación, a cargo de Jaime Izquierdo. La presentación se planteó como una culminación del recorrido realizado durante los tres días, conectando las experiencias conocidas sobre el terreno con las reflexiones y propuestas recogidas en la publicación.
Más que una presentación convencional, el acto permitió contextualizar las ideas planteadas en el libro a partir de las experiencias visitadas y poner de manifiesto cómo algunas de estas iniciativas ya están tomando forma en distintos territorios.
Las jornadas finalizaron con un acto institucional de clausura, en el que participaron representantes políticos y técnicos de los territorios implicados. El encuentro permitió compartir las principales conclusiones alcanzadas durante la visita, reforzar el compromiso de colaboración entre los socios del proyecto y plantear las próximas líneas de trabajo conjunto.
En conjunto, estas jornadas han permitido conocer experiencias concretas, contrastar diferentes realidades territoriales, identificar elementos comunes y generar nuevos espacios de colaboración en torno a los retos y oportunidades del medio rural.
La visita pone de relieve el valor de la cooperación entre territorios para avanzar hacia modelos de desarrollo que integren actividad económica, producción local, gestión sostenible de los recursos, energía, patrimonio, cultura y participación comunitaria, reforzando las capacidades de las propias comunidades rurales.
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Encuentro en Galicia: GDR asturianos y representantes vascos visitan Galicia para impulsar una alianza interregional por la Nueva Economía de la Aldea del Siglo XXI
Durante tres intensas jornadas, una delegación compuesta por miembros de los Grupos de Desarrollo Rural de Asturias (Grupos de Desarrollo Rural de Oriente de Asturias, Comarca de la Sidra y Alto Narcea Muniellos), conjuntamente con La asociación de Desarrollo Rural de Tolosaldea, se desplazaron a Galicia para visitar a los GDR de Galicia: Costa Da Morte y Monteval, para conjuntamente recorrer diversos puntos estratégicos del de la Zona de Costa da Morte y Monterrei, como parte de la acción «Nueva Economía de la Aldea del Siglo XXI». La visita tuvo como objetivo fortalecer la cooperación interregional y conocer de primera mano proyectos locales inspiradores en materia de sostenibilidad, innovación rural y transformación económica.
Una ruta con visión de futuro
Durante este encuentro comenzamos visitamos O Couto, en Costa da Morte, donde desde la Fundación Eduardo Pondal, conocimos de primera mano iniciativas inspiradoras como Festiletras, un proyecto cultural que dinamiza la aldea a través de la lengua, la cultura y la participación comunitaria; O Couto Florido, una proyecto vecinal que pone en valor el paisaje y el cuidado colectivo del entorno; las aulas científicas, que acercan el conocimiento y la innovación al medio rural; así como la Casa do Maior, impulsada una cooperativa de mujeres del propio territorio que han transformado antiguos espacios comunitarios en servicios de proximidad para las personas mayores, generando empleo local, cuidados cercanos y nuevas oportunidades para fijar población en las aldeas.
Además, contamos con la reflexión de Jaime Izquierdo, quien puso en valor el papel de la aldea como espacio de futuro, construida desde tres pilares fundamentales: dignidad, comunidad y funcionalidad. La aldea del siglo XXI debe volver a ser funcional. Es decir,
un lugar donde vivir, trabajar y generar economía, recuperando su papel activo en la gestión del territorio, la producción local y la vida en comunidad.
En los siguientes días fuimos de visitas a las aldeas de Galicia dentro del proyecto de cooperación Nueva Economía de la Aldea del Siglo XXI, un encuentro para conocer iniciativas que están repensando el futuro del medio rural desde la innovación, la
comunidad y la gestión del territorio, con la participación de los GDR de Galicia,
Asturias y País Vasco, socios del proyecto.
Visitamos Aldealix, un proyecto de caldera de biomasa comunitaria que aprovecha residuos forestales para generar energía local en 34 viviendas organizadas en cooperativa, impulsando autosuficiencia y gestión del territorio.
Conocimos también PaisActivo, iniciativa Galicia–Portugal que trabaja en la recuperación del paisaje, la prevención de incendios y la creación de redes entre aldeas, entendiendo el abandono rural como el origen del problema del territorio.
La jornada contó con la reflexión de Jaime Izquierdo sobre la necesidad de unir conocimiento tradicional, ciencia e innovación para construir una nueva economía rural basada en la gestión activa del territorio.
Por la tarde visitamos el Castillo de Monterrei y la Bodega D.O. Monterrei, poniendo en valor el patrimonio y el potencial vitivinícola del territorio.
Finalmente regresamos a nuestro lugar de origen con ideas, aprendizajes y la motivación de seguir trabajando por aldeas vivas y con futuro.
Los territorios rurales gestionados por los GDR Monteval y Costa da Morte presentan desafíos y oportunidades que requieren intervenciones diferenciadas, alineadas con sus realidades productivas, demográficas y ambientales. Las estrategias de desarrollo local participativo de ambos grupos reflejan un diagnóstico claro de las necesidades específicas, que fundamentan las líneas de actuación para el período 2023–2027.
En el caso de Monteval, que abarca un territorio del interior de Ourense con fuerte vocación agraria, una de las principales necesidades identificadas es la valorización y dinamización de los sectores productivos tradicionales, especialmente en el ámbito vitivinícola, forestal y ganadero. Se observa un alto potencial en productos de calidad diferenciada, pero con limitaciones estructurales en transformación, comercialización y asociacionismo. En paralelo, se requiere avanzar en la ordenación del territorio agrario, promoviendo la movilización de tierras abandonadas y mejorando la infraestructura rural.
Otro reto destacado es el despoblamiento progresivo, con especial afectación en mujeres y juventud, lo que exige medidas concretas para garantizar el relevo generacional, el acceso a la vivienda en el rural, y la creación de empleo cualificado. Asimismo, Monteval
ha identificado la necesidad de fortalecer los servicios sociales de proximidad, la digitalización de actividades económicas y la creación de redes de cooperación territorial.
Por su parte, el GDR Costa da Morte, que abarca un territorio de fuerte identidad marítima y forestal, detecta como prioritario avanzar hacia un modelo productivo responsable y equilibrado, que combine tradición y modernidad en la gestión del territorio. Entre sus principales necesidades figuran la transformación agroalimentaria y forestal, la diversificación económica y la dinamización del emprendimiento local, todo ello desde una lógica de economía circular, sostenibilidad ambiental y cohesión social.
Este GDR también subraya la necesidad de promover un modelo de turismo sostenible y de identidad, vinculado al territorio, al patrimonio natural y cultural, y compatible con los valores locales. La escasa articulación entre sectores, la fragilidad de las cadenas de valor, y la falta de masa crítica emprendedora se reconocen como debilidades estructurales. Para ello, se plantea reforzar la formación, el liderazgo juvenil y el papel de las mujeres como agentes clave del desarrollo rural.
Además, Costa da Morte identifica como estratégica la mejora de la gobernanza territorial y la cooperación interterritorial, fomentando la participación activa de los actores locales y el trabajo en red entre GDR. También se contempla la necesidad de reducir el consumo de materiales contaminantes, impulsar energías renovables y valorizar residuos agroforestales como parte de una transición ecológica justa.
En conjunto, tanto Monteval como Costa da Morte reflejan la urgencia de políticas integradas que combinen la activación económica, la cohesión social y la sostenibilidad territorial, desde una lógica de proximidad, innovación inclusiva y resiliencia comunitaria.
«Nueva Economía de la Aldea del Siglo XXI»
Durante los encuentros y las área de trabajo, Jaime Izquierdo hablo de que la aldea es la primera estructura urbana de la humanidad y su primer experimento de residencia comunitaria permanente —muy anterior a la ciudad a la que contribuyó posteriormente en su fundación— diseñada y emplazada estratégicamente en el territorio con una única función esencial e irrenunciable: gestionar eficientemente los recursos naturales del entorno y los procesos agroecológicos locales mediante el aprovechamiento sostenible y cíclico de las rentas naturales y la conservación permanente del capital natural.
La aldea (ahora extinguida o disfuncional) era una consumada experta en el manejo de la economía circular, la biotecnología, las energías renovables, la sostenibilidad ambiental, el desarrollo comunitario, el cuidado de la vida, el manejo de los ciclos del
carbono en circuito cerrado, la producción y conservación de paisajes, la producción de biodiversidad, el reciclaje, la fertilización orgánica, el manejo de sistemas complejos, etc., etc. Todos esos conceptos a los que aspira la actual y moderna sociedad urbano industrial ya estaban resueltos en la aldea preindustrial.
En conclusión, la aldea era una estructura urbana inteligente que primero creó la naturaleza doméstica y después acreditó suficiente capacidad para aumentar y conservar la biodiversidad y preservar el paisaje.
Áreas de trabajo
El esquema sobre el que se desarrolla el planteamiento de la NEA y, por tanto, las áreas de trabajo de este proyecto de cooperación, es el siguiente:
Las áreas generales de trabajo son:
1. El SISTEMA AGROECOLÓGICO LOCAL (SAL), sin cuya activación la aldea no es tal sino una mera urbanización. La puesta en marcha del SAL sirve para producir alimentos, custodiar el buen funcionamiento del agroecosistema y dar estabilidad al paisaje. Y es imprescindible para la economía de la aldea, aunque insuficiente si no se complementa con la activación del SEL y el SILE.
2. El SISTEMA ENERGÉTICO LOCAL (SEL), basado en las energías renovables locales y cuya activación tiene como objetivo abaratar costes energéticos, disminuir la dependencia energética a la vez que sitúa a la aldea en la vanguardia de las nuevas oportunidades energéticas y la reducción del impacto ambiental en términos climáticos. El SEL se activa a través de la creación de comunidades
energéticas.
3. El SISTEMA LOCAL DE EMPRESAS (SILE) diversificado y complementario movido por emprendedores locales, o bien nuevos residentes —teletrabajadores, nómadas digitales, artistas, empresas culturales, artesanos, pequeños empresarios
de turismo y hostelería, pequeños industriales,…— que trabajan desde la aldea y pueden estar conectados con el resto del mundo.
4. COMUNIDAD INTERGENERACIONAL (CI). La idea de fondo es que la aldea sea un lugar en el que sea viable y satisfactorio completar el ciclo vital completo. En el pasado, y antes de la ruptura provocada por la Revolución Industrial y la preferencia por la vida urbana y la industria, la comunidad y la familia atendían a los miembros de la aldea en todas las fases de la vida y cada uno de los vecinos
desarrollaba una función, y recibía unos cuidados, a tenor de su edad.
No se trata de reproducir aquella forma de convivencia vital en un entorno cerrado pero sí de inspirarse en él para diseñar un espacio de convivencia y seguridad en el que satisfacer las necesidades humanas, en cualquiera de las fases de la vida, en una aldea abierta al mundo y por ende cosmopolita. Desde el punto de vista social, es deseable y posible que con la rehabilitación económica en la aldea se vaya conformando también una nueva comunidad intergeneracional contemporánea.
5. Nuevas Tecnologías. Las nuevas tecnologías que han llegado recientemente a la aldea tienen un claro carácter instrumental y se convierten en un activo necesario, pero no suficiente, para activar la aldea del porvenir pues sigue siendo la cultura local el primer referente para singularizar e identificar a la aldea en el mundo. No obstante las nuevas tecnologías permiten la comunicación universal de la aldea, abren nuevos mercados, facilitan la vida, disminuyen la penosidad y contribuyen a facilitar el trabajo creando nuevas oportunidades y visiones en la aldea.
6. Cultura del Territorio y conocimiento local que constituye el elemento esencial de la aldea para marcar su identidad territorial y la singularidad que la hace única. La cultura local abarca un amplísimo campo de intervención que va desde la producción agroalimentaria, los procesos productivos, el folclore o la literatura. La cultura local debe evolucionar sin perder su esencia y complementarse con las nuevas culturas que se asientan en la aldea con la llegada de nuevos pobladores y nuevas influencias.
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